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Dependência o Independencia Internacional


Hemos atravesado una crisis histórica; aún no conocemos los resultados que enfrentaremos, pero hay una certeza: la planificación empresarial se verá absolutamente alterada, lo que nos lleva a un tema poco explorado: el mercado internacional.

Por más audaz que pueda parecer, debemos ponerlo en la agenda en este momento y, sobre todo, comprender las oportunidades que este mercado ofrece.

Hagamos una breve reflexión: ¿por qué debemos pensar en algo a tan largo plazo y, además, fuera de nuestro país?

Por un instante, pensemos en el futuro, especialmente en las oportunidades que tenemos de alinear nuestras estrategias y alcanzar nuevos países (léase: nuevos socios).

No es optimismo; son las simples acciones que se están presentando en el mercado. Podemos empezar con la declaración del gobierno de Estados Unidos de América, donde el fármaco hidroxicloroquina estaba próximo a ser aprobado para combatir el COVID-19.

Este simple hecho generó una luz de esperanza para muchos en todo el mundo. Paralelamente, el gobierno de Rusia ya había buscado resultados con el fármaco mefloquina, logrando avances apenas cuatro días después de la declaración estadounidense.

Estos dos ejemplos son esenciales para aclarar la importancia de la planificación pos-epidemia, recordando que ambos descubrimientos están destinados a pacientes que ya padecen la enfermedad.

Hasta el momento, la prevención aún no se ha descubierto, pero se espera que llegue en un corto período, especialmente considerando que la carrera internacional por la vacuna se ha intensificado y representará, para quien alcance el podio, beneficios incalculables.

Cabe destacar que, en la reunión del Partido Comunista de China realizada el pasado 27 de marzo, la preocupación por el mercado doméstico quedó evidente. Así, la reapertura gradual hacia un estado de normalidad, especialmente en el sector servicios, comenzó a ser una realidad.

Estas noticias fueron alentadoras para todo el mundo, especialmente para los sectores con mayor interacción con China o que dependen comercialmente de este país.

La dificultad de salir de la zona de confort es un tabú en nuestro país, principalmente porque el mercado internacional es poco explorado en su amplitud.

Ya sea por desconocimiento o incluso por miedo, gran parte de los empresarios visualiza el ámbito internacional como exclusivo para empresas “grandes”, lo cual es un error.

La “democratización” del acceso al mercado internacional sí existe. Para ello, se requiere coraje y conocimiento capacitado para no cometer errores que puedan significar problemas graves para la empresa, especialmente por ser un mercado muy volátil y susceptible a factores externos.

Saber aprovechar las oportunidades que el momento nos presenta es esencial para no depender únicamente de mercados ya explotados y evitar quedar vulnerable ante imprevisibilidades, como la que vivimos en este preciso momento.

La confianza existe: superaremos este momento y juntos podremos aprovechar todas las oportunidades que se nos presenten, incluida la del mercado internacional.

Arthur Martinho – Vicepresidente Internacional del IBREI

 
 
 

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