El despertar hacia un nuevo mundo
- IBREI

- hace 17 horas
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Lo que antes creíamos que era una mera ola pandémica localizada, hoy se ha convertido en un enigmático enfrentamiento político-económico internacional. Hemos empezado a ver cómo se forma una nueva coyuntura, donde las "antiguas" tendencias hoy se han vuelto reales y necesarias para que exista una ruta alternativa y segura en el momento de la reanudación de nuestros negocios.
Queda clara la importancia de un entorno digital para las empresas como el primer paso para una mejor adecuación a este escenario, acompañado obviamente por una cadena global de valores más competitiva donde el escenario internacional sea utilizado de forma amplia y estratégica. Estos son solo algunos ejemplos que pueden fortalecer a las corporaciones, evitando que queden expuestas al mercado o que sean dependientes.
Tenemos, hasta el momento, la certeza de que habrá una retracción en el ámbito económico de grandes y hegemónicos socios internacionales, tales como China, donde se espera la menor retracción entre las mayores potencias, cerca del 1%, en comparación con los Estados Unidos y la Unión Europea, con un 3% y 4,4% respectivamente, según datos de Euromonitor. Aunque todavía sea incierto, debemos reflexionar sobre estos números de manera estratégica, poniendo en pauta una nueva corriente que empieza a mostrarse creciente: no tardará en volver a ocurrir, aunque a menor escala, que el proteccionismo esté presente en este nuevo formato de globalización, trayendo agendas de prioridades domésticas que fueron duramente expuestas y mostraron su fragilidad, lo cual puede observarse en el gráfico de Previsión de Crecimiento del PIB Real Global 2014-2022, actualizado en abril de este año por el Euromonitor International Macro Model.

El escenario posinternacional comenzará a exigir nuevos mercados para que los factores de riesgo sean mitigados y, al desarrollarse, presenten sostenibilidad en una relación de consumo y responsabilidad entre el mercado interno y externo. Cabe resaltar que el hecho de abrir nuevas plazas de interacción no significa que pasaremos por una migración a ciegas hacia nuevos mercados de forma inmediata; el ejercicio de buscar otros caminos deja clara la importancia de estar preparados para cualquier tipo de eventualidad que pueda ocurrir, como sanciones económicas y sanitarias, por ejemplo. Por último, y no menos importante, la necesidad de productos mínimamente sostenibles ganará fuerza y se convertirá en un factor de decisión vital para los consumidores, así como el atractivo para con la sociedad, lo que reforzará la adecuación y el respeto a un momento que se perfila prometedor y responsable, independientemente del lugar donde esté radicado.
Arthur Martinho – Vicepresidente Internacional del IBREI

































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