La LGPD y el Profesional de Privacidad de Datos
- IBREI

- 5 mar
- 6 Min. de lectura

El Mundo ya Migraba hacia una Revolución Digital
El mundo ya migraba hacia una revolución digital, donde la adecuación a los nuevos parámetros de consumo, interacción y análisis de datos se hacía necesaria, dentro de una óptica del darwinismo corporativo (sobrevive quien se adapta). En este contexto, la pandemia de COVID-19 fue un catalizador de este proceso de transformación del comportamiento humano, al crear nuevos patrones de relación, tanto en la esfera personal como en el ambiente laboral. Las interacciones y comunicaciones a través de aplicaciones y plataformas son hoy la regla general, dando lugar a una abundancia de comodidades y preocupaciones (inherentes a la primera).
La privacidad de datos es hoy, sin lugar a dudas, la principal fuente de preocupación en el mundo del cumplimiento regulatorio. Los datos tienen mucho valor y no hay empresas de punta que no realicen el debido análisis de estos datos para optimizar recursos y maximizar resultados. Surge así una nueva lectura de la ciencia del comportamiento humano en conjunto con el análisis de datos prescriptivo, que busca prever cómo el individuo (titular de esos datos) actuará. Todo esto dentro de un rigor técnico que busca el menor margen de error posible, dentro de un porcentaje de acierto superior al 95%.
Datos y los 5 V
La valoración de los datos se da dentro del concepto de los 5 V: Volumen, Variedad, Veracidad, Velocidad y Valor.
El Volumen se refiere al Big Data, los data lakes y demás fuentes inagotables de información sobre una infinidad de individuos. En este aspecto del análisis de datos, el tamaño sí importa. Cuanto mayor sea el volumen de datos, mayor será el potencial de explotación.
La Variedad se refiere a una plenitud de ángulos de enfoque sobre cada titular de datos, permitiendo una visión holística de ese individuo. Esto posibilita una lectura completa de sus características y patrones de comportamiento. Si el volumen es una medición cuantitativa, la variedad y la veracidad de los datos son medidas cualitativas.
La Veracidad se refiere a la precisión de los datos recolectados. Cuanto más fiables sean los datos, mayor será su valor, ya que más precisa será la interpretación de las conclusiones resultantes de su procesamiento. No sirve de nada tener volumen sin variedad y veracidad.
La Velocidad se refiere a la rapidez con la que los datos pueden ser procesados. De acuerdo con la ley de Moore de 1965, el poder de procesamiento aumenta exponencialmente con el tiempo. Según el concepto establecido por Gordon Earl Moore, el poder de procesamiento de los computadores se duplicaría cada 18 meses. Hoy esta posibilidad de expansión en progresión geométrica se encuentra cercana a su límite dentro del modelo binario. Sin embargo, con el advenimiento de la computación cuántica, la velocidad de procesamiento de datos entrará en un nuevo nivel donde el cielo será el límite.
El Valor es simplemente la suma de los cuatro V anteriores. Agregar valor es el mantra de la economía digital, ya que influye positivamente en la relación entre el retorno sobre la inversión y los costos operativos. Las empresas exitosas compiten por valor y no por precio.
Preocupaciones con el Análisis de Datos
La privacidad es muy importante para los clientes, asociados y todos los titulares de datos. Los consumidores están cada vez más conectados y constantemente comparten información en línea. Investigan, compran y utilizan productos y servicios en internet a través de una gran variedad de dispositivos conectados. También comparten sus preferencias en interacciones en redes sociales y motores de búsqueda.
Todos estos datos están siendo recolectados por fabricantes de dispositivos, aplicaciones de escritorio, dispositivos móviles, proveedores de internet y operadores de telefonía, ya sea para sus propios fines o para venderlos a otras empresas.
En muchos casos, los consumidores están felices de compartir información como fotos, opiniones y ubicaciones en Instagram, LinkedIn, Facebook, Snapchat y Twitter. Sin embargo, cuando se trata de aspectos altamente personales de sus vidas —como salud, riqueza o familia— suelen ser mucho más protectores y resistentes a la intrusión.
En Estados Unidos, según una investigación reciente realizada por AnchorFree, una sorprendente mayoría de estadounidenses —95%— está preocupada por las empresas que recolectan y venden información personal sin permiso. Además, más del 80% está más preocupado por su privacidad y seguridad en línea hoy que en 2019. En Brasil, el escenario no es muy diferente.
Esto significa que los clientes están pensando en privacidad cuando visitan un sitio web, usan una aplicación o consumen productos y servicios. La pregunta es: ¿qué estamos haciendo para demostrar a los clientes que su privacidad es importante para nuestra empresa u organización?
La privacidad es importante para la marca. Hoy en día muchas empresas están conectadas a socios comerciales en un comercio mundial altamente interdependiente. Pueden utilizar tiendas virtuales hospedadas, proveedores de email marketing y diferentes servicios de alojamiento web, todos con distintas formas de manejar la información de los clientes.
Esta exposición distribuida de la información significa que las empresas deben pensar de forma más amplia y profunda sobre la privacidad. No se trata solo de algunos párrafos escondidos en una página de términos y condiciones de uso en un sitio web. La privacidad está presente en las interacciones diarias con los clientes y puede impactar una marca, afectar la experiencia del cliente y potencialmente perjudicar la reputación de una empresa.
La LGPD y el Mercado Brasileño
Brasil tiene más de 140 millones de internautas. Es el mayor mercado de internet de América Latina y el cuarto del mundo en número de usuarios. El país ya cuenta con más de cuarenta normas legales a nivel federal que, de diversas formas, tratan la protección y privacidad de datos.
Sin embargo, estas leyes suelen ser sectoriales —por ejemplo, para instituciones financieras, mercado inmobiliario o defensa del consumidor— lo que genera fragmentación jurídica.
La LGPD (Ley General de Protección de Datos Personales) busca sustituir este escenario fragmentado por un marco regulatorio amplio, homogéneo y centralizado. Con ello se pretende empoderar a los individuos (titulares de datos) con un conjunto simplificado de derechos.
La LGPD fue inspirada en el Reglamento General de Protección de Datos de la Unión Europea (GDPR) y se aplica tanto a las relaciones de consumo como a las relaciones laborales, especialmente en el contexto del trabajo remoto.
Trabajo Remoto
Además de regular las relaciones de consumo, la protección de datos también se extiende a las relaciones laborales. La revolución digital y el análisis de datos trajeron nuevas preocupaciones respecto a los datos sensibles de los trabajadores.
La pandemia aceleró la transición hacia el trabajo remoto, obligando a muchas empresas a migrar rápidamente al trabajo virtual. Esto llevó a una expansión acelerada del uso de computación en la nube, almacenamiento de datos, seguridad cibernética y herramientas digitales.
Muchas empresas —como Twitter y Google— planean mantener permanentemente modelos de trabajo remoto o híbrido.
En este nuevo contexto, los empleados buscan mantener confianza, conexiones humanas y equilibrio entre trabajo y vida personal. Los gerentes buscan nuevas formas de liderazgo virtual y herramientas para mantener la productividad.
Un programa de privacidad de datos debe abordar todas estas cuestiones laborales para garantizar una transición saludable y sostenible, respetando las diferencias y limitaciones de cada individuo.
El Papel del Profesional de Privacidad de Datos
La sociedad confía en los profesionales de privacidad de datos para decidir qué información personal puede compartirse y bajo qué condiciones, conforme a la ley.
Sin embargo, los casos de abuso en el tratamiento de datos sin base legal se han vuelto comunes en Brasil y en el mundo. Por ello, el profesional de privacidad debe promover buenas prácticas mediante concientización, monitoreo y sanción cuando sea necesario.
Su papel es ser proactivo, diseñando programas de privacidad que fomenten una cultura organizacional basada en la protección de datos. La transparencia y la rendición de cuentas son fundamentales en este contexto, donde la LGPD surge como un importante aliado.
LGPD y Cumplimiento de Privacidad de Datos
La LGPD establece una estructura legal clara sobre cómo deben tratarse los datos personales en Brasil. La ley define los derechos de los titulares de datos, las bases legales para el tratamiento de datos y exige que las organizaciones designen un Responsable de Protección de Datos (DPO).
También crea la Autoridad Nacional de Protección de Datos (ANPD), responsable de supervisar y aplicar sanciones administrativas.
La ley se aplica tanto al sector público como al privado, a datos digitales y físicos, y tiene aplicación extraterritorial, lo que significa que cualquier empresa que procese datos de personas en Brasil debe cumplirla, independientemente de dónde esté ubicada.
Conclusión
Con la LGPD, Brasil da un paso importante para fortalecer la confianza internacional en el intercambio de datos y avanzar en su proceso de adhesión a la OCDE.
A pesar de los desafíos en la implementación y regulación de la ley, sus beneficios superan las dificultades. Por ello, es fundamental que los profesionales de privacidad de datos comprendan profundamente este marco legal para actuar de manera más eficiente y responsable.

Daniel Majzoub – former Institutional Ambassador of IBREI to the Persian Golf (in memorian)


































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